Las Torres Blog

Fauna de Torres del Paine: animales emblemáticos del parque

Escrito por Contenido_LasTorres | Jun 17, 2026 9:43:03 PM

Del puma con una de las mayores densidades del mundo al huemul en peligro de extinción, así es la fauna que habita el parque más emblemático de la Patagonia chilena.

 La fauna de Torres del Paine es una de las más diversas de la Patagonia chilena. Dentro del Parque Nacional conviven más de 25 especies de mamíferos y un centenar de aves, entre ellas el segundo felino más grande del continente, uno de los ciervos nativos más amenazados de Sudamérica y una de las aves voladoras de mayor envergadura del mundo. ¿Qué animales se pueden ver en Torres del Paine? En esta guía te contamos cuáles son las especies más representativas, qué las hace únicas y dónde es más probable encontrarlas. 


Guanaco: el animal que sostiene el ecosistema

El guanaco (Lama guanicoe) es el camélido silvestre más común de la Patagonia y, sin duda, el animal más visible de Torres del Paine. Pariente lejano del camello, llegó a Sudamérica hace millones de años y se adaptó a vivir desde el nivel del mar hasta los 4.000 metros de altura. Un guanaco adulto puede pesar 100 kilos, vivir más de 20 años y correr a 60 km/h en terreno abierto.

Su organización social es estricta. Los grupos familiares están formados por un macho dominante, varias hembras y las crías del año —los chulengos, que nacen entre noviembre y febrero y se ponen de pie a los minutos de nacer. Los machos jóvenes que aún no consiguen territorio forman tropas de solteros, a veces de más de 30 individuos. La llamada de alarma del guanaco —un relincho corto, nasal— es uno de los sonidos más característicos de la pampa patagónica y suele anticipar la presencia de un puma a kilómetros de distancia.

Su importancia va más allá de lo visible. El guanaco es la base de la pirámide trófica del parque: presa principal del puma, fuente de alimento del cóndor cuando muere, modelador del paisaje cuando pasta. Sin guanacos saludables, no hay puma viable; sin pumas, los herbívoros desbordan el ecosistema. Los mejores sectores para observarlos son Laguna Amarga, Lago Sarmiento y el ingreso al sendero Base Torres en las primeras horas de la mañana.

 

Puma: el depredador tope de Torres del Paine

El puma (Puma concolor) es el segundo felino más grande de América, después del jaguar, y Torres del Paine es hoy uno de los lugares con mayor densidad documentada de puma silvestre en el mundo. La razón es simple y biológica: aquí hay abundancia de guanaco, terreno con suficiente cobertura para acechar, y décadas de protección que han permitido recuperar la población. Esto convierte al parque en uno de los destinos más buscados a nivel mundial para la observación de puma.

Es un animal solitario y territorial. Un macho adulto puede defender hasta 200 kilómetros cuadrados; una hembra, alrededor de la mitad. Caza al amanecer y al atardecer, sobre todo guanacos jóvenes o débiles, mediante una mordida certera al cuello. Es el felino con mayor capacidad de salto del mundo: puede dar saltos verticales de hasta cinco metros y horizontales de doce. A diferencia de leones y tigres, no ruge —vocaliza con silbidos, gruñidos y chillidos agudos.

Verlo en estado silvestre requiere paciencia, ojos entrenados y, sobre todo, respeto por sus rutinas. No es un animal que se exhiba; es un animal que, si tiene suerte el observador, deja verse.

 

Huemul: el ciervo en peligro de extinción

De todos los animales del parque, el huemul (Hippocamelus bisulcus) es probablemente el más simbólico y, a la vez, el más difícil de ver. Es el ciervo nativo más grande del sur de Sudamérica, endémico de los bosques y zonas rocosas de los Andes patagónicos entre Chile y Argentina, y figura junto al cóndor en el escudo nacional de Chile.

Su historia, sin embargo, es la de una pérdida. Antes de la llegada de los colonos europeos, el huemul ocupaba un rango que se extendía desde el río Maule hasta el Estrecho de Magallanes. Hoy se estima que quedan menos de 1.500 ejemplares en estado silvestre —una caída superior al 99 % en menos de dos siglos. Está catalogado como En Peligro por la UICN, y el Estado chileno lo ha declarado Monumento Natural.

Habita zonas escarpadas, prefiere los bosques de lenga y las quebradas con vegetación densa, y suele moverse en pares o pequeños grupos familiares. Es discreto, silencioso, y casi siempre se desplaza cuando no hay nadie cerca. Verlo en Torres del Paine es excepcional. Quienes lo han visto coinciden en una cosa: no es un avistamiento que se busque; es uno que ocurre.

 

Cóndor andino: el ave voladora más grande del mundo

El cóndor andino (Vultur gryphus) es, en peso y envergadura combinados, la mayor ave voladora del planeta. Un macho adulto puede pesar 15 kilos y desplegar alas de hasta 3,3 metros de punta a punta. Es ave carroñera, no caza: se alimenta de animales muertos, lo que lo convierte en una pieza clave del ciclo natural del parque.

Su biología impresiona en cada cifra. Puede vivir hasta 70 u 80 años en estado silvestre, es monógamo de por vida y la pareja se mantiene unida en la misma área de nidificación durante décadas. La hembra pone un único huevo cada dos o tres años, lo que explica por qué la especie es tan vulnerable: una sola muerte por envenenamiento secundario —el principal factor de amenaza— elimina años de esfuerzo reproductivo. Está catalogado como Vulnerable por la UICN.

Volar le cuesta muy poco una vez en el aire: aprovecha corrientes térmicas para planear durante horas sin batir las alas. En Torres del Paine se ve mejor a media mañana, cuando el sol calienta las paredes del Macizo Paine y se forman las térmicas. El Mirador Cóndor, cerca del sector Pudeto, es uno de los puntos más confiables para observarlo.

 

Otras especies emblemáticas del parque

Más allá del puma y el guanaco, el parque alberga un grupo de animales más pequeños y discretos, varios de ellos con estados de conservación delicados.

  • Gato Geoffroy (Leopardus geoffroyi): un felino pequeño, del tamaño de un gato doméstico, con pelaje moteado. Es crepuscular y nocturno, por lo que casi nunca se cruza con caminantes. Está catalogado como Casi Amenazado y forma parte de los animales más buscados por las cámaras trampa en la zona.
  • Zorro culpeo (Lycalopex culpaeus): el zorro más grande de la Patagonia, de pelaje rojizo y porte robusto. Suele aparecer al borde del camino, solo, casi siempre desconfiado.
  • Zorro chilla (Lycalopex griseus): más pequeño y grisáceo que el culpeo, coexiste con él en el parque.
  • Ñandú (Rhea pennata): el ave no voladora más grande de Sudamérica. Corre a 60 km/h y, en una rareza biológica, es el macho el que incuba los huevos y cría a los polluelos. Está catalogado como Casi Amenazado.
  • Carpintero negro (Campephilus magellanicus): el pájaro carpintero más grande de Sudamérica, endémico de los bosques australes. El macho luce una llamativa cresta roja.

Conservación de la fauna de Torres del Paine

Varias de las especies recién descritas son frágiles: el huemul está en peligro de extinción, el cóndor andino es vulnerable, el gato Geoffroy figura como casi amenazado. Protegerlas requiere algo más que un parque bien delimitado —requiere trabajo permanente en terreno, datos rigurosos y decisiones informadas.

Ese es el objetivo de Las Torres Patagonia Conservancy, una ONG dedicada al cuidado y la conservación de la fauna y los ecosistemas del parque. A través de programas de monitoreo, restauración ecológica, investigación científica y educación ambiental, junto a científicos, universidades y otras organizaciones, ha logrado recabar información esencial para la protección de las especies y la salud del ecosistema.

La regla básica para cualquier visitante es simple: si tu presencia modifica el comportamiento del animal, estás demasiado cerca. Mantener distancia, hablar bajo, no alimentar nunca y caminar por senderos marcados no son recomendaciones turísticas; son parte del mismo principio que sostiene el trabajo de conservación en el parque.

 

Nueva excursión de observación de puma en Torres del Paine: temporada 2026-2027

La fauna de Torres del Paine no es decorado del paisaje: es el paisaje. Verla bien —al guanaco que sostiene la cadena, al puma que aparece cuando deja de buscarse, al cóndor que cruza el Almirante Nieto a media tarde, al huemul que casi nadie alcanza a fotografiar— requiere tiempo, guía y silencio. Para la temporada 2026-2027, Las Torres Patagonia estrenará una nueva excursión de observación de puma, guiada por equipo especializado en rastreo y comportamiento del felino, con cupos exclusivos para los huéspedes del Hotel Las Torres.